by Tania Rada

Eres culpable de no obtener lo que deseas. Busca soluciones.

Las clases son aptas para todo el mundo, ya que cada persona puede modificar el ritmo y las asanas (posturas) según sus circunstancias. Si eres deportista la disfrutarás, y si nunca te gustó el deporte, también.

El estilo Vinyasa permite que se creen clases creativas (valga la redundancia). Nuestra formación es multiestilo, por lo que también nos gusta introducir un poco de yoga terapéutico y Hatha yoga (más pasivo) en los flows, haciéndolos así divertidos e impredecibles. En Be You cuidamos el cuerpo, la mente y las emociones, ponemos título a cada una de nuestras clases y os guiamos por un viaje hacia vuestro interior. Las clases las interpreta cada persona según sus circunstancias. Ahí reside su magia.

8 de noviembre de 2016

Eres únic@. Si no te conoces acabarás sufriendo las limitaciones de otr@s.Eres deportista. Sabes lo que quieres y dónde quieres llegar. Entonces, ¿por qué no llegas?

Lo más fácil es buscar excusas, así uno se libera del peso de la culpa…¿Culpa? ¿Culpable de qué?

Eres culpable de no conocerte. De no haberte tomado el tiempo de escucharte, analizarte, saber qué piensas y porqué. Cuáles son tus valores, tus creencias, tus necesidades. Qué sientes y porqué lo sientes. Eres culpable de no haberte trabajado para poder tener una autoestima alta, de saber auto motivarte. De haberte parado a escuchar qué piensas, de analizar cómo te hablas..de valorar qué ayuda y que te destruye.

Tu trabajo no reside sólo en “hacer lo que te diga tu staff técnico». Tu trabajo reside en conocerte. porque cuánta más información tengas de ti, más podrás valorar tus puntos fuertes, valorar tus reacciones, tus enfados, tus miedos…para así entenderlos y gestionarlos.

Esto sólo lo puedes hacer tú.

Sólo necesitas que alguien te guíe al principio, te ponga «unas gafas nuevas» con la que descubrirás quién eres. A partir de ahí, serás tú quien vaya descubriendo cosas nuevas, serás «emocionalmente independiente.»

Nunca es tarde. SIEMPRE se está a tiempo.

Lo “cómodo” es seguir como siempre. Lo tortuoso es seguir dando todo aquello que conoces de ti sin saber qué es lo que te está restando.”